ARTÍCULO

A través del tiempo, el cuarto de baño ha transitado por varias etapas, y  a lo largo de la historia ha sabido recoger sus propias memorias. Ha pasado del  ambiente público a la  más estricta intimidad. De considerarlo un rito religioso a ser denostado por ofender a la religión. De estar alejado de la vivienda a ser incorporado como una de las habitaciones más importantes que requiere dedicación de diseño para que en el espacio que se le asigne, tenga todas las funcionalidades que hoy le requerimos.
La comodidad, el ahorro de tiempo, pero también de agua y energía nos deben obligar a dedicarle a nuestro cuarto de baño muchas horas para aprovechar su uso y lograr un armonioso y práctico equilibrio.
Para ello contamos con equipamiento técnico, funcional y estético que se entremezclan para conseguir efectos muy especiales. Los dispositivos para poder controlar la salida de media carga o carga entera de agua en las cisternas o los termostatos para la calefacción o para la temperatura del agua son alguno de ellos.
Orientados a nuestra falta de tiempo que rara vez nos permite un baño de inmersión,  tenemos el plato de ducha o la ducha de obra que ha reemplazado poco a poco a la tradicional bañera. Las duchas actuales ofrecen un elevado nivel de confort y son más prácticas para el uso diario y hasta podemos encontrarlas muy sofisticadas: como una ducha con tentáculos que nos permiten direccionar los diversos chorros de agua a la parte de nuestro cuerpo que más lo necesite o las duchas con leds de diversos colores para realizar una “croMoterapia” que prometen disminuirnos el stress o aumentar nuestras energías.
A su vez la estética es parte de nuestro baño, y los detalles siempre dejan traslucir, discretamente, el confort y el lujo. la perfecta armonía entre materiales, calidad y estilo otorgan elegancia sin disminuir su practicidad y por sobre todas las cosas su limpieza y pulcritud.
Antiguamente cuando uno quería ir al baño debía ir al "silo" (o acequia) más cercano a nuestro hogar. Hoy tenemos inodoros que pueden analizar los desechos y envía emails a nuestro médico de cabecera si encuentra anormalidades, o lavabos que adecuan la temperatura del agua o luces que varían su intensidad según lo horarios del día.
Pero sin caer en tales sofisticaciones, no podemos ni debemos dejar de pensar en diseñar nuestro cuarto de baño para que responda a la funcionalidad, estética y limpieza que requiere y dedicarle la cantidad de tiempo y energía para que cumpla acabadamente con su destino.