Ambientes Luminosos
El sol mejora nuestro estado de ánimo, nos proporciona bienestar y además influye positivamente en nuestra salud. Por eso no es de extrañar que en los países nórdicos, en los que las horas de sol no abundan, se busque una decoración en la que el tono dominante sea el blanco, siempre acompañado de maderas claras y texturas naturales. Espacios amplios y diáfanos, poco recargados que buscan potenciar al máximo la luminosidad y la poca luz natural de la que se dispone.
Sin irnos tan lejos, hay viviendas que por su orientación o distribución de vanos y ventanas e independientemente de la latitud geográfica en la que se hallen ubicadas, no reciben la suficiente iluminación natural, creando espacios oscuros que producen cierta sensación de «ahogo». Para combatir esta falta de luz hay una serie de trucos que pueden servirnos para potenciar la iluminación existente y que nos ayudarán a crear una falsa sensación de claridad.
La elección del color de techos y paredes es uno de los puntos clave. Los tonos deben ser claros, desde el blanco al amarillo, es decir, colores que reflejan gran parte de la luz y potencian la sensación de amplitud visual. Si queremos destacar alguna pared en algún tono llamativo y crear un contraste, deberemos evitar paredes que se hallen enfrentadas a las ventanas y sobre todo descartar las tonalidades cálidas y oscuras. En las texturas y tejidos de cortinas, sofás o alfombras se deben evitar los estampados y los contrastes, buscando en cambio aquellos más lisos o con dibujos de pequeño formato.
La elección de los muebles también es decisiva y nos puede ayudar a potenciar la luminosidad de una estancia determinada. Se debe huir del mobiliario pesado y voluminoso y optar por piezas en cuyos diseños predominen las líneas rectas y un aspecto ligero. Podemos acompañar la decoración general del espacio con espejos de gran tamaño, que enfrentados hacia las zonas de luz, conseguirán reflejarla y potenciarla.
Elegir un revestimiento adecuado para el suelo también en un detalle de suma importancia. Una habitación con parquet y paredes claras parecerá mucho más ancha y luminosa y si además optamos por tablas estrechas conseguiremos potenciar la sensación visual de mayor amplitud. También podemos apoyarnos en la iluminación general del espacio mediante apliques o lámparas de techo controlados con reguladores de intensidad de luz, que nos permiten aumentar la intensidad de la misma dotando así de mayor vitalidad a las estancias.






