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Pequeños espacios

Texto y Proyecto by Nerea

Pequeños espacios

Un amigo, gran apasionado de la arquitectura y la decoración, dice que cada vez que escucha la palabra «minipiso» le aplauden las orejas. A mí me pasa exactamente lo mismo. Durante un tiempo estuve retándome a mí misma, dibujando espacios cada vez más y más pequeños, diminutas viviendas completas en dimensiones muy reducidas. Lo dejé al llegar a los 14m2, porque creo que empecé a sufrir claustrofobia.


Pequeños espacios

El caso es que llevaba un par de meses con el tema olvidado y he tenido la suerte de que haya caído en mis manos una joyita de proyecto, que me ha hecho recordar porque me gustan tanto estos espacios mínimos. Se trata de un estudio de apenas 24 metros cuadrados con un montón de condicionantes arquitectónicos que limitan la distribución de los espacios de uso. La planta rectangular de 7 x 3.40 metros viene pautada por la situación de las bajantes y un gran ventanal que imposibilita el uso de una de las paredes. No sólo eso, sino que además, los propietarios tenían una serie de requisitos, tales como colocar una cama de 1.60 de ancho o dos butacas y aprovechar una serie de electrodomésticos ya existentes, que dificultaban aún más la reforma de la vivienda.


Pequeños espacios

La planta de distribución queda compuesta por un espacio único en el que se integran la zona de estar, dormitorio y comedor. Además de la entrada al piso, una prolongación de este espacio general que crea una especie de pasillo natural. En él, he situado una cocina en línea completamente equipada y la puerta de acceso al baño. El uso de una tarima laminada de roble blanqueado en todas las zonas, incluido el aseo, y la unidad cromática que aporta el color blanco, genera la sensación de espacios amplios y bien iluminados.


Pequeños espacios

Cuando realizo distribuciones para este tipo de viviendas tan particulares, siempre intento crear zonas de uso bien diferenciadas e intento huir de mobiliario que requiera desplazar otras piezas para poder utilizarlas. Es decir, no me gustan nada ese tipo de armarios que esconden una mesa y que su apertura requiere mover el sofá, bajar unas sillas de lo alto de la estantería y cerrar una puerta, mientras se aguanta la respiración y se cuenta hasta cinco. Me gusta la practicidad y que todo pueda usarse sin necesidad de grandes esfuerzos.


Pequeños espacios

En este caso concreto, no he tenido más remedio que optar por una solución de armario-cama abatible. He intentado integrarla como elemento estructural y que no destaque del resto de la decoración. Además lo he completado con dos armarios batientes a cada uno de sus lados y una composición de cajones y estantería. Manteniendo libre de uso el espacio natural de apertura de la cama, se consigue que el aspecto final dé cierta sensación de amplitud con una zona central totalmente despejada. El resto de mobiliario está compuesto por piezas de líneas sencillas en lacas blancas o madera de haya y detalles en tonos grises que crean pequeños contrastes sin sobresaltos.


Pequeños espacios

Un minipiso en el que pasar pequeñas temporadas y que consta de las mismas comodidades de cualquier vivienda tradicional. Un reto del que he disfrutado enormemente y del que me siento particularmente orgullosa.

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