Reformando el cuarto de baño
No sé si en las demás ciudades pasa lo mismo, pero en la mía al menos, llevan unos meses bombardeando mi buzón con publicidad del tipo ‘’Cambie su bañera por una ducha. En 24 horas y sin obras’’. Este tipo de mini-reforma consiste en eliminar la bañera sustituyéndola por un plato de ducha, generalmente de resinas compactas, con la misma medida y forma. Es además una solución ideal, por su rapidez y bajo coste, para gente mayor o con problemas de movilidad a las que acceder a la bañera les supone un problema. Otra cosa diferente es si el resultado final, es estéticamente aceptable. Es en este punto en dónde me entran las dudas.
Si el aseo es relativamente nuevo, no veo problema en que el nuevo alicatado o revestimiento que tengamos que colocar en la zona que ha quedado vacía al eliminar la bañera, case con el resto de la cerámica. Pero ¿y si es un baño de hace 30 años?. De esos que tienen cerámicas, lavabos e inodoros totalmente desactualizados. Entonces, el resultado final, es ciertamente desconcertante. Como si una parte de nuestro cuarto de baño permaneciera anclado en el tiempo negándose a evolucionar. Una especie de ‘’Día de la marmota’’ versión wc.
Así que en casos como este último y siempre que la economía nos lo permita, la solución ideal pasa por renovar el cuarto de baño en su conjunto. Quizás manteniendo la misma distribución, pero sustituyendo los revestimientos y el mobiliario. Hoy en día, los fabricantes nos proponen miles de soluciones novedosas para optimizar y mejorar el aspecto de esta parte de la casa. Empezando por los nuevos sanitarios compactos, que nos permiten ganar unos centímetros gracias a su menor fondo y sus tanques o cisternas de doble carga, que además, nos ayudan a ahorrar agua. También podemos prescindir del bidet y colocar en su lugar una moderna combidetta. Se trata de una grifería monomando de agua fría y caliente que empotrada en la pared justo al lado del wc, nos permitirá utilizar el inodoro como bidet.
Colocar un plato de ducha de resina compacta o Corian, en lugar del cerámico tradicional es otra buena idea, ya que por un lado nos aseguramos de que sea una superficie totalmente anti-deslizante y además podremos darle la forma, tamaño y tono que deseemos. Las mamparas actuales nos ofrecen un montón de acabados y posibilidades. Puertas correderas, plegables, batientes, de hoja fija… en acabados cromos, blancos e incluso de colores. Siempre con cristales de seguridad que nos evitarán cortes en caso de rotura. Y a los que también, podemos añadir serigrafías con distintos motivos o acabados anti-cal para una mejora de la limpieza.
En cuánto a los revestimientos… Para mí , lo ideal es huir de las cerámicas con dibujos o colores muy determinantes que puedan cansarnos rápido. Quizás la mejor opción sea buscar tonos neutros y luminosos, como blancos, grises o beiges y realizar los contrastes con los complementos (toallas, jaboneras, alfombras..). Las tendencias actuales van desde los formatos grandes de 120×60 o 31×61 colocados en horizontal, hasta las cerámicas rectificadas que evitan que notemos las juntas.
Todo un mundo el de la evolución de los cuartos de baño y sus posibilidades a la hora de reformarlos… Y pensar que, sin embargo, no hace tanto de aquel terrible «¡¡agua va!!».






