Loft Shabby Chic
Texto y Proyecto by Nerea
Los lofts nacieron en Nueva York allí por los años 50 con el objeto de adecuar al ámbito residencial toda una serie de edificios industriales en desuso o directamente abandonados. Viviendas de techos altos, sin muros, con acabados de obra en las paredes y grandes ventanales. Todo ello a precios mucho más bajos que cualquier apartamento en la misma ciudad, de ahí el éxito de este tipo de viviendas entre los artistas, escritores y estudiantes. Otro ejemplo de porqué EEUU es una potencia mundial. Aquí, si queremos hacer pisos para jóvenes o gente con menos recursos, las mentes brillantes del gobierno sólo son capaces de plantearnos cuchitriles de 30m2 o pisos de VPO con acabados más bien potrosillos.
Será por influencia del cine, pero si tengo que imaginar a sus inquilinos siempre pienso en hombres bohemios y atormentados viviendo en espacios llenos de luz, desorden y libros. Como Olivier Martínez en ‘’Infiel’’ y su maravilloso loft de enormes ventanas y sábanas desordenadas. Con unos de esos montacargas de puertas de madera elevables. La realidad sin embargo es bien distinta, hoy en día los precios de este tipo de casas, hacen que sólo puedan ser habitados por gente de un poder adquisitivo bastante alejado al del personaje de Martínez. A mí me parece triste, como si Fidel Castro montara en Cuba un parque temático de la revolución. De una idea tan romántica como crear espacios donde desarrollar las dotes artísticas de sus inquilinos, se ha pasado con los años a primar los espacios de diseño llenos de lujo y habitados por grandes fortunas. Especulación urbanística me parece que se llama.
El caso es que no sólo está desvirtuado el origen mismo del término, ahora tampoco parece que sea necesario cumplir las características de este tipo de viviendas para animarse a decir eso de ’’yo tengo un loft’’. Como por si poner un cuadro del Empire State en el dormitorio o unir la cocina al salón, nuestro pisito se hubiera tele-transportado al Soho neoyorkino. La palabra ya no determina una tipología de vivienda sino un estilo de decoración en que predominan los ambientes minimalistas, la funcionalidad de los muebles y la unidad crómatica de los espacios, independientemente de las características de la propiedad.
Puestos a desvirtuar aún más este tipo de residencias, me imagino decorándolas en eso que yo llamo ‘’estilo cursi’’ y que acabo de descubrir a mis casi treinta años que en realidad es una tendencia de decoración llamada ‘’Shabby chic’’. Disfrazar una antigua fábrica abandonada y vestirla como si fuera un cottage inglés. Muebles blancos, decapados, raídos. Tonos suaves y pálidos: rosas, chocolates, azules pastel o grises. Mesitas con flores y candelabros , vestidas como para tomar el té a las five O’Clock y hacer comentarios del tipo ‘’que tiempo tan desapacible tenemos hoy, ¿no es cierto Miss Doherty?”. Un maravilloso loft endulzado y listo para usarse como plató de alguna de esas versiones que hace la BBC de las obras de Jane Austen o Elizabeth Gaskell. Contratando, eso sí, a muchos extras para las escenas de acción. Porque bajar el tipo de escaleras de estas casas con vestidos de corte imperio y no tener que visitar al dentista al día siguiente debe ser hablando en términos ‘’austinianos‘’ arduo complicado.
Y la verdad es que el resultado es espectacular. Esa es una de las ventajas de la decoración actual, el tener permitido hacer toda clase de mezclas o combinaciones con las características de los diferentes estilos, crea a veces resultados sorprendentes.





Muy bueno…. yo he visto pisos bajos de 30 m2 de una sola habitacion (es decir, comedor, cocina, salon y dormitorio todo junto, ala) ofertado como «precioso loft» ;))